La ciudad antigua de Éfeso: qué se ve y cuánto ocupa la visita
Éfeso fue la capital romana de Asia y una de las grandes ciudades del Imperio. Hoy se recorre en 2 h 30 y alrededor de 1,5 km a pie, y es el yacimiento grecorromano mejor conservado del Mediterráneo oriental.
- Fundada Siglo X a. C.
- Apogeo Siglos I–II d. C.
- Excavado ~20 %
- Unesco Desde 2015
| Ubicación | Selçuk, provincia de İzmir, Turquía |
|---|---|
| Distancia a Kuşadası | 19 km |
| Distancia a Selçuk | 3 km |
| Patrimonio Mundial | inscrito por la Unesco en 2015 |
| Superficie excavada | en torno al 20 % del total |
| Excavaciones | Instituto Arqueológico Austriaco, desde 1895 |
| Duración de la visita | 2 h 30 a 3 h con guía |
| Recorrido a pie | alrededor de 1,5 km, en pendiente suave |
Éfeso no es una ruina: es una ciudad. Se entra por una puerta, se camina por sus calles principales, se pasa por delante de sus tiendas, se entra en sus casas y se sale por la otra punta. Esa es la diferencia con casi todo lo demás que se visita en Turquía, y la razón por la que impresiona incluso a quien ya ha visto mucha piedra.
Fue fundada hacia el siglo X antes de Cristo por colonos jonios junto al santuario de una diosa madre anatolia que los griegos identificaron con Artemisa. Cambió de sitio tres veces siguiendo a un puerto que el río Caístro se empeñaba en colmatar. Bajo Roma se convirtió en capital de la provincia de Asia y en una de las cinco mayores ciudades del mundo romano, con una población de entre unos 34.000 y 72.000 habitantes según los estudios modernos.
¿Cuántos habitantes tenía Éfeso?
Entre unos 34.000 y 72.000, según los estudios modernos: nadie censó nunca la ciudad, así que toda cifra es una estimación y el método decide el resultado. Las guías antiguas hablan de 200.000–250.000, una cifra que viene de un cálculo de 1886, de una inscripción leída con demasiada generosidad —se decía que registraba 40.000 ciudadanos y en realidad dice 1.040— y de multiplicar por diez las 24.000 localidades del Gran Teatro: esa regla es una tradición, no una prueba, porque el teatro también recibía a gente del campo y a visitantes de las fiestas.
Midiendo en cambio la superficie habitada —unas 224 de las 415 hectáreas que encerraban las murallas, porque el resto eran laderas y espacios públicos— salen entre 34.000 y 56.000 personas; un modelo de 2017 basado en el recuento de casas da unas 72.000, y un investigador que admite viviendas más densas llega a 138.000–172.500. Con cualquiera de esas cifras, Éfeso estaba entre las cinco mayores ciudades del mundo romano.
Qué se ve, en orden
Entrando por la Puerta Sur, que es como recomendamos hacerlo, el recorrido baja:
- El Odeón, un teatro cubierto de mil quinientas plazas donde se reunía el consejo de la ciudad.
- El Ágora del Estado y el templo de Domiciano, la zona política.
- La fuente de Trajano y el Templo de Adriano, con su arco de medusa.
- Las letrinas públicas, que a todo el mundo le hacen gracia y que explican mejor que nada cómo funcionaba una ciudad romana.
- Las Casas Adosadas, con entrada aparte, donde vivía la élite.
- La Biblioteca de Celso, tumba y biblioteca a la vez.
- El Ágora comercial y la puerta de Mazeo y Mitrídates.
- El Gran Teatro, con capacidad para veinticuatro mil personas.
- La calle del Puerto, que llevaba al mar cuando Éfeso todavía lo tenía a la vista.
Por qué se acabó
Por el barro. El río Caístro arrastraba sedimentos y el puerto se cegaba una y otra vez; los efesios lo dragaron durante siglos hasta que dejó de ser rentable. Sin puerto no había comercio, y sin comercio no había ciudad. En el siglo VII la población se había trasladado a la colina de Ayasuluk, donde hoy está Selçuk, y Éfeso quedó abandonada bajo el sedimento que la había matado. La historia de la ciudad y de su puerto perdido, época por época, está en la historia de Éfeso.
Ese sedimento la conservó. Hoy la línea de costa está a seis kilómetros y el antiguo puerto es un campo de algodón.
Cuánto se ha excavado
Alrededor del veinte por ciento. Bajo los campos que se ven desde la calle de los Curetes queda el ochenta por ciento restante: barrios enteros, el estadio, buena parte de las necrópolis. El Instituto Arqueológico Austriaco excava aquí desde 1895 y cada campaña saca algo nuevo; si viene entre mayo y octubre es probable que vea trabajo en curso.
Cómo visitarla bien
Tres cosas: entrar temprano o a última hora, entrar por la Puerta Sur para hacerlo cuesta abajo, y llevar calzado cerrado. El mármol de la calle de los Curetes está pulido por dos mil años de pisadas y resbala más de lo que parece.
Y una cuarta: no la visite sin guía si puede evitarlo. Éfeso sin explicación son piedras bonitas. Con explicación es una ciudad que se entiende.
Si el tiempo aprieta, reserve unos minutos aparte para la fachada de la Biblioteca de Celso: es la imagen que se lleva todo el mundo de Éfeso, con las columnas del centro agrandadas a propósito para parecer más monumentales.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo se necesita para ver Éfeso?
Entre dos horas y media y tres horas con guía para la ciudad antigua. Si se añaden las Casas Adosadas, de 30 a 45 minutos más de visita guiada.
¿Dónde está Éfeso actualmente?
¿Cuánto de Éfeso está excavado?
En torno al veinte por ciento. El resto sigue bajo los campos que rodean el yacimiento.
¿Por qué se abandonó Éfeso?
Porque el río Caístro colmató su puerto con sedimentos. Sin puerto se acabó el comercio y la población se trasladó a la colina de Ayasuluk, el actual Selçuk.
«Hermoso lugar, pero muy caliente. Si vas en verano debe llevar un paraguas y mucha agua. Teníamos casi 40 C grados. Es increíble y un lugar de visita obligada si estás en Turquía.»
aramo2011 — Puebla, México · octubre de 2015 · Ver en Tripadvisor