Pamukkale y Hierápolis: a 190 kilómetros y tres horas de Éfeso
Terrazas blancas de carbonato cálcico formadas por manantiales termales, y sobre ellas una ciudad romana completa con teatro y necrópolis.
- De Éfeso190 km
- Trayecto3 h
- Agua35 °C
- UnescoDesde 1988
| Ubicación | provincia de Denizli, a 190 km de Éfeso |
|---|---|
| Qué significa Pamukkale | «castillo de algodón» en turco |
| Cómo se forma | manantiales termales cargados de carbonato cálcico que precipita al aire |
| Temperatura del agua | unos 35 °C |
| Hierápolis | ciudad fundada en el siglo II a. C., sobre las terrazas |
| Patrimonio Mundial | inscrito por la Unesco en 1988 |
| Necrópolis | más de 1.200 tumbas, la mayor de Anatolia |
| Se recorre | descalzo por la rampa de travertino |
Pamukkale significa «castillo de algodón» y la imagen no engaña: una ladera entera de piedra blanca, escalonada en terrazas llenas de agua tibia y turquesa. Es Patrimonio Mundial desde 1988 y una de las dos o tres postales que todo el mundo asocia con Turquía.
Cómo se forma
De manantiales termales que brotan a unos 35 grados cargados de bicarbonato cálcico. Al salir al aire, el agua libera dióxido de carbono y el carbonato cálcico precipita, depositándose capa sobre capa. Con el tiempo forma travertino, la piedra blanca que se ve. Sigue creciendo hoy, muy despacio.
Durante décadas el sitio estuvo en peligro: había hoteles construidos encima, carreteras y gente pisando por todas partes, y el agua se desviaba a las piscinas de los hoteles. En los años noventa se demolieron los hoteles, se limitó el paso a una única rampa y se estableció un sistema de rotación por el cual no todas las terrazas tienen agua a la vez. Por eso a veces las fotos no coinciden con lo que uno encuentra.
Se recorre descalzo, obligatoriamente, para no dañar la piedra. El travertino es rugoso y en algunos tramos incómodo; nadie sale con los pies contentos, pero es parte de la experiencia.
Hierápolis, la parte que casi nadie ve
Justo encima de las terrazas hay una ciudad romana entera y la mayoría de los visitantes ni sube. Fundada en el siglo II antes de Cristo, Hierápolis era un balneario: la gente venía a curarse en sus aguas y, con frecuencia, a morir aquí. De ahí que tenga la necrópolis más grande de Anatolia, con más de mil doscientas tumbas de todos los tipos y épocas.
Lo mejor es el teatro romano, excavado en la ladera, con la escena decorada y muy bien conservado. Está en la parte alta y hay que subir un buen rato, pero merece cada paso.
También están las termas convertidas en museo arqueológico, la puerta de Domiciano, la calle columnada y el Plutonio, una grieta de la que emanan gases tóxicos y que los antiguos consideraban una entrada al inframundo: los sacerdotes metían allí pájaros o corderos, que morían al instante, como demostración del poder del lugar. La explicación es el dióxido de carbono, más pesado que el aire, que se acumula a ras de suelo.
La piscina de Cleopatra
Un estanque termal con columnas romanas caídas en el fondo, donde se puede nadar entre los mármoles. Tiene entrada aparte y se llena mucho; a primera hora es otra cosa.
Cuándo ir
A primera hora de la mañana. Sobre las once, la rampa de travertino es una fila india. A las ocho está casi vacía y el agua corre limpia. Eso solo lo consigue quien duerme allí, y es la razón por la que recomendamos la ruta de dos días desde Éfeso en lugar de la excursión de un día.
Preguntas frecuentes
¿A qué distancia está Pamukkale de Éfeso?
190 kilómetros, unas tres horas por autovía. No es viable como excursión de un día desde una escala de crucero.
¿Se puede bañar uno en Pamukkale?
En algunas terrazas habilitadas, sí, y en la piscina de Cleopatra, que tiene entrada aparte. Se recorre descalzo obligatoriamente.
¿Por qué a veces no hay agua en las terrazas?
Porque el agua se rota entre sectores para proteger el travertino. No todas las terrazas están llenas a la vez.
¿Qué es Hierápolis?
La ciudad romana situada justo encima de las terrazas, con un teatro muy bien conservado y la mayor necrópolis de Anatolia. La mayoría de los visitantes no sube a verla.
«Llegué a este lugar entrando por el puerto de Kusadasi desde un crucero, me encantó comer a orillas del mar en los pequeños y simpáticos restaurants. Tomamos una excursión que nos llevó a la casa que habitó la virgen María, me encantaron sus alrededores de bosques llenos de pinos y con un silencio que nos inundaba de paz, después fuimos a la zona arqueológica donde se hallan los restos de la ciudad, la famosa biblioteca de Celso, la…»
Graciela S — Mendoza, Argentina · junio de 2014 · Ver en Tripadvisor